Aquello que nos identifica

“En la vivencia con los pobres… y no en la estadística, radica el poder de cambiar el mundo”.

 

Paradójicamente el empresario inglés Charles Booth fue el primero en dedicarse a estudiar y medir la pobreza. Perteneció a la tercera generación de una familia de exportadores de Liverpool y fundó una empresa naviera, la Booth Stemship Company con la que logró acumular mucho dinero. Junto a su actividad empresaria, Booth emprendió un estudio en el que por primera vez se midió la pobreza y que concluyó en un libro publicado en 1902 denominado “La vida y el trabajo de la gente de la ciudad de Londres”.

A Booth se le atribuye haber creado el concepto: “línea de pobreza”, metáfora a la que llegó observando los barcos de su empresa. La línea que marcaba, en el caso de las naves, el nivel de flotación, era considerada una referencia importante para Booth. Entendió que si una persona no reunía el dinero necesario para vivir estaba por debajo de esa línea de flotación que luego en sus libros transformó en la “línea de la pobreza”.

El estudio que realizó sobre la pobreza demoró 17 años, pero mientras avanzaba en sus informes no abandonó sus actividades empresariales: escribía a la noche, en los fines de semana y durante sus viajes. Tampoco les pagaba a otros para que levantasen los datos de su estudio. Aunque tenía ayudantes, él mismo convivía en la casa de las familias pobres estudiando su vida y sus hábitos. Llegaba a pasar semanas completas viviendo en los barrios más humildes de Londres. Presentando los resultados de su trabajo cuantitativo y cualitativo en la Real Academia Estadística de Londres afirmó: “En la vivencia con los pobres… y no en la estadística radica el poder de cambiar el mundo”.

“El origen de la línea de la pobreza.” Los Andes. Miércoles, 21 de mayo de 2008. Desde :http://www.losandes.com.ar/noticia/sociedad-359932